Haseborgsche Mühle, Molino holandés en Möhlenwarf, Alemania.
El Haseborgsche Mühle es un molino holandés de dos plantas en Möhlenwarf, un pueblo del término de Weener. Su base circular de ladrillo rojo, con pequeñas ventanas rectangulares, sostiene una galería de madera con barandilla blanca en aspa; encima, la torre troncocónica alquitranada lleva cuatro aspas y un pequeño timón sobre armazón metálico.
El molino fue construido en 1899 por Everwien ter Haseborg e incorporó materiales de una estructura anterior que había estado en el río Leda. La reutilización de componentes existentes fue un enfoque práctico en la creación de esta instalación.
El nombre del molino procede de la familia ter Haseborg, que lo regentó durante tres generaciones; el heredero previsto, Everwien ter Haseborg, murió en la Segunda Guerra Mundial, por lo que un sobrino del mismo nombre se hizo cargo en 1949. Junto al molino funcionaban una panadería y una tienda de comestibles, abiertas hasta la década de 1990. El edificio es una vivienda privada desde 1972; Karl Dall lo vendió en 2010.
El molino se alza en Möhlenwarf, uno de los dos molinos holandeses del término de Weener, y hoy es una vivienda privada, por lo que se contempla desde la calle y no se visita por dentro. Su base de ladrillo, la galería y las aspas se ven desde los espacios abiertos del pueblo.
El último molinero, Everwien ter Haseborg, no compró el edificio hasta 1962, trece años después de hacerse cargo del negocio de su tío. La panadería y la tienda siguieron abiertas hasta los años 90, mucho después de que la molienda cesara en 1972. Después lo compró el cómico Karl Dall, que lo convirtió en vivienda y lo vendió en 2010.
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