Esparta, Ciudad antigua en Peloponeso, Grecia.
Esparta se asienta en el valle del río Eurotas entre las estribaciones del monte Taigeto, rodeada de olivares y llanuras planas. El asentamiento moderno sigue un plano cuadriculado con calles anchas y edificios bajos dispersos entre sitios de excavación.
El asentamiento surgió en el siglo X antes de Cristo de varios pueblos que se unieron en una comunidad política. Tras conflictos con Atenas, perdió influencia en el siglo IV antes de Cristo y se redujo aún más bajo dominio romano.
El nombre proviene de la palabra griega para disperso, reflejando los pueblos separados que se formaron sin muralla común. En el centro hoy se alza una estatua de Leónidas, el rey que luchó con trescientos soldados en las Termópilas.
El museo arqueológico exhibe hallazgos de la región, incluyendo cerámica, armas y esculturas de diferentes períodos. Las ruinas antiguas se encuentran dispersas por la ciudad y pueden explorarse a pie o en bicicleta.
Los habitantes hablaban lacónicamente, una forma concisa de hablar que sobrevive hoy en la palabra lacónico. Las excavaciones mostraron que el asentamiento antiguo no tenía templos o palacios monumentales sino que consistía principalmente en casas sencillas y campos de entrenamiento.
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