Grenoble, Ciudad administrativa al pie de los Alpes franceses, Francia
Este centro administrativo se encuentra a 212 metros en un valle donde el río Drac se une al Isère, con cordilleras que se elevan bruscamente en tres lados. Amplios bulevares alternan con calles estrechas entre barrios antiguos y distritos más nuevos, mientras que los picos permanecen visibles desde casi cualquier rincón.
El asentamiento comenzó como un puesto romano llamado en honor al emperador Graciano y se convirtió en la capital del Delfinado durante el siglo XI. La Revolución Francesa lo transformó en un centro industrial, y la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1968 le dio atención internacional.
La ciencia y la investigación definen la vida cotidiana, con laboratorios e institutos que atraen a investigadores internacionales hacia cafés y plazas. Los días de mercado, los puestos de queso de montaña y licor de nuez reflejan las tradiciones alpinas que aún marcan los hábitos alimentarios locales.
Tranvías, autobuses y bicicletas compartidas conectan todos los barrios con los pueblos circundantes, lo que facilita desplazarse sin coche. Los teleféricos hacia la fortaleza salen del casco antiguo y evitan a los visitantes la empinada subida a pie.
Las fortificaciones en la ladera forman el complejo militar del siglo XVIII más grande de Francia. Bajo las calles discurre una red de túneles subterráneos construidos como refugios antiaéreos durante la Segunda Guerra Mundial, aunque pocos visitantes saben que existen.
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