Eurotúnel, Túnel ferroviario en Kent, Inglaterra
El Túnel del Canal de la Mancha es un túnel ferroviario bajo el Canal de la Mancha que conecta Inglaterra con Francia, compuesto por tres tubos paralelos: dos para tráfico de pasajeros y mercancías, más un tubo de servicio entre ellos. Los dos tubos principales discurren separados aproximadamente treinta metros, a una profundidad promedio de cuarenta metros bajo el lecho marino.
La idea de un cruce fijo bajo el Canal surgió a principios del siglo XIX, pero la construcción solo comenzó en 1988 después de décadas de debate. La finalización llegó en 1993 y las operaciones comerciales comenzaron al año siguiente.
El túnel permite a los viajeros cruzar entre el Reino Unido y la Europa continental sin abandonar su asiento del tren ni cambiar a transbordadores. Esta conexión terrestre permanente ha transformado la forma en que millones de personas se desplazan y viajan entre Londres, París, Bruselas y otras ciudades.
Los trenes viajan por los tubos a unos 160 kilómetros por hora (100 millas por hora), por lo que el cruce entre costas dura alrededor de 35 minutos. Los pasajeros experimentan el viaje como un deslizamiento tranquilo y algo oscuro sin vistas ni eventos particulares.
El tramo submarino se extiende por casi 38 kilómetros (unas 24 millas), lo que lo convierte en el túnel ferroviario submarino más largo del mundo. Además, atraviesa una capa de tiza lo suficientemente estable para soportar la estructura sin refuerzos pesados.
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