Mané-er-Hroëk tumulus, túmulo situado en Morbihan, en Francia
El Mané-er-Hroëk es un gran túmulo funerario neolítico en Locmariaquer, Bretaña, con forma de óvalo alargado de unos 100 metros de largo y 60 metros de ancho, elevándose alrededor de 10 metros. En su interior hay una cámara funeraria rectangular de aproximadamente 4 metros de largo, construida con enormes piedras planas.
El túmulo fue construido hace más de 6500 años durante el periodo neolítico cuando los primeros pobladores comenzaron a erigir tumbas monumentales permanentes. En 1863, los arqueólogos René Galles y Jules Lefebvre excavaron el sitio y descubrieron numerosos artefactos que indican conexiones comerciales de larga distancia.
El túmulo fue un lugar de veneración donde la comunidad honraba a sus difuntos. El esfuerzo colectivo para construir una estructura tan grande muestra la importancia de los rituales funerarios y la memoria compartida en la vida de sus pobladores.
El sitio es de acceso libre y abierto para explorar en cualquier momento, con la cámara de piedra accesible para que los visitantes vean la estructura interior. Use calzado resistente ya que el terreno es irregular, y la ubicación ofrece vistas al Golfo de Morbihan.
Dentro de la cámara, los arqueólogos descubrieron objetos raros incluyendo un disco de jade y un collar de 41 cuentas de varisicita procedentes de los Alpes y la Península Ibérica. Estos hallazgos revelan que la persona enterrada estaba conectada a regiones lejanas a través de redes comerciales que operaban hace miles de años.
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