Saint Malo Castle, Castillo medieval en Saint-Malo, Francia.
El castillo de Saint-Malo es una fortaleza de piedra situada en la entrada del casco antiguo amurallado, en la costa norte de Bretaña, Francia. Está formado por una torre del homenaje en forma de D y cuatro torres defensivas unidas por gruesos muros orientados al mar.
La fortaleza fue iniciada en 1424 por el duque Juan V de Bretaña, quien aprovechó las defensas del siglo XIV que ya existían en el lugar. En las décadas siguientes se añadieron torres y murallas para reforzar el control sobre el puerto en crecimiento.
El castillo está profundamente ligado a la identidad de Saint-Malo como ciudad amurallada y portuaria, donde el mar marcó la vida de sus habitantes durante siglos. Los vecinos se llaman a sí mismos malouins, un término que expresa orgullo por ese pasado marinero.
El castillo estuvo cerrado por obras de renovación y se espera que reabra con nuevas exposiciones, por lo que conviene verificar con antelación si está accesible. Se encuentra justo en el borde del casco antiguo y es fácil de llegar a pie desde las murallas.
La Torre Quic-en-Groigne, construida entre 1498 y 1501, debe su nombre a una frase atribuida a Ana de Bretaña, que significa aproximadamente 'quien se queje, así lo quiero yo'. El nombre fue una respuesta directa a los habitantes que se resistían a su autoridad sobre la ciudad.
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