Cour de la Maison-Brûlée, courtyard in Paris, France
La Cour de la Maison-Brûlée es un patio en el distrito 11 de París que se extiende desde el Boulevard Saint-Antoine y termina como un callejón sin salida. El estrecho pasaje mide solo 2,7 metros de ancho y unos 100 metros de largo, bordeado en ambos lados por edificios antiguos con pequeñas ventanas y fachadas de piedra.
El patio debe su nombre a un incendio histórico que afectó al edificio que conmemora, una historia que el barrio recordó durante generaciones. Durante siglos sirvió como distrito de talleres con negocios artesanales, antes de ser posteriormente protegido como sitio de patrimonio cultural.
El nombre del patio evoca un incendio de hace muchos siglos, y esta historia sigue marcando cómo se percibe el lugar hoy. El pasaje estrecho con sus muros antiguos conserva la atmósfera de un barrio artesanal donde ebanistas y artesanos tenían sus talleres.
El patio es de libre acceso durante las horas del día y se puede llegar a pie desde la estación de metro Ledru-Rollin cercana. El pasaje estrecho no requiere equipos especiales y es fácil de recorrer a su propio ritmo mientras observa los detalles de las viejas paredes y fachadas.
El pasaje albergó recientemente una startup de realidad virtual llamada Opuscope, mostrando cómo la tecnología moderna se mudó a espacios históricos. Esta mezcla inesperada de cultura artesanal antigua e innovación contemporánea refleja cómo los barrios parisinos continúan evolucionando.
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