Frontera entre Francia y Luxemburgo, international border
La frontera franco-luxemburguesa es una línea de 73 kilómetros que atraviesa un paisaje rural de ríos, bosques y campos abiertos. Se extiende de oeste a este, desde el río Chiers hasta el río Mosela, marcando la separación entre ambos países con señales y características del terreno.
La frontera fue trazada por primera vez en el siglo XVI y se desplazó varias veces a través de tratados e intercambios de tierras a lo largo de los siglos. Su cambio más reciente ocurrió en 2007 cuando Francia y Luxemburgo intercambiaron terrenos para apoyar proyectos de desarrollo regional.
La región fronteriza mezcla influencias de Francia, Luxemburgo y Alemania en la vida cotidiana. Las personas en los pueblos cercanos hablan varios idiomas y combinan tradiciones que reflejan siglos de historia compartida.
La frontera se puede cruzar en varios puntos de carretera y ferrocarril, siendo la carretera principal la ruta E25 cerca de Zoufftgen. No hay controles de pasaportes ya que se trata de una frontera interna de la Unión Europea.
Lo que muchos visitantes pasan por alto es que el río Mosela en el este marca naturalmente la frontera y crea un valle donde los viñedos se aferran a las laderas. Este es uno de los pocos lugares donde un río importante define el límite de manera tan visible.
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