Aqueduc de Contray, aqueduc gallo-romain
El Acueducto de Contray es un canal de agua romano cerca de Loches que transportaba agua desde una fuente natural sobre aproximadamente un kilómetro y medio para abastecer una villa local. Los restos supervivientes consisten en cuatro pilares de piedra de aproximadamente cuatro metros de altura, que una vez sostuvieron los arcos del sistema.
El acueducto fue construido durante el período romano, probablemente entre los siglos segundo y tercero, para conducir agua a un asentamiento local. Los hallazgos arqueológicos como tejas romanas y monedas de esta época confirman su uso y ayudan a fechar la estructura.
El nombre del acueducto proviene del Ruisseau de Contray, un pequeño arroyo cercano. Hoy en día, los lugareños y visitantes lo ven como un lugar tranquilo donde se puede sentir conectado con el pasado y apreciar la destreza de los constructores antiguos.
El sitio es accesible a través de senderos y es mejor visitarlo en un día seco para evitar barro y condiciones mojadas. Se recomiendan zapatos de senderismo cómodos, y los visitantes deben caminar con cuidado alrededor de las estructuras de piedra en lugar de trepar por ellas.
Es probable que el agua fluyera bajo tierra después de cierto punto, ya que el terreno asciende, lo que significa que muchas partes de la estructura permanecen ocultas y sin explorar bajo tierra. No ha habido excavaciones recientes, por lo que los trabajos arqueológicos futuros podrían revelar más detalles sobre cómo se construyó y utilizó.
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