Grottes de Bèze, Sistema de cuevas subterráneas en Bèze, Francia.
Las Grottes de Bèze son una red kárstica excavada en calizas del Jurásico superior, con más de 2.800 metros de desarrollo y 26 metros de desnivel. Se entra por la sala de la Crétanne; la sala de l'Embarcadère reúne tres sifones, una chimenea y una corona de estalactitas. El recorrido sigue por 150 metros de río subterráneo, en barca y a pie, y termina en la sala Blanc, descubierta por el señor Blanc, con un sifón unido a la Venelle y dos chimeneas.
La sala de la Crétanne, primera parte accesible desde el exterior, sirvió de escondite a los vecinos de Bèze durante la invasión vikinga de 888. El río subterráneo navegable se descubrió en septiembre de 1950 y desde 1953 se exploraron sifones y se hallaron prolongaciones. La red conocida supera hoy los 2.800 metros con 26 metros de desnivel.
La cavidad alberga crustáceos cavernícolas de los géneros Niphargus, Caecosphaeroma y Proasellus, entre ellos el Aselle de Bourgogne, especie endémica de Borgoña. También se han observado peces y varias especies de quirópteros se refugian allí en invierno. El sifón más profundo del recorrido, el «siphon des Belles Mères», lleva el nombre de una leyenda local.
Las visitas se realizan de abril a finales de octubre, a pie y en barca, duran unos 55 minutos y se adaptan en caso de inundación o sequía fuerte. Los grupos son de 20 personas de media, con hasta 500 visitantes al día y apertura de 10 a 17 h. El recorrido termina en el sifón des Belles Mères, el más profundo de la cueva.
En junio de 2024, espeleobuceadores fotografiaron en el sifón un fósil conocido desde los años 1990; un ensamblaje en 3D permitió identificar una aleta natatoria de plesiosaurio de 150 millones de años. El desarrollo conocido de la cavidad supera los 2.800 metros con 26 metros de desnivel.
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