Carelia, Región histórica entre Finlandia y Rusia
Carelia es una región histórica entre Finlandia y Rusia que se extiende desde el Mar Blanco hasta el Golfo de Finlandia. Grandes lagos como el Ládoga y el Onega salpican el paisaje, rodeados de extensos bosques de coníferas y ríos conectados entre sí.
En el siglo XIV, el Tratado de Nöteborg dividió oficialmente el territorio por primera vez entre gobernantes suecos y novgorodianos. Las guerras posteriores entre Suecia, Rusia y Finlandia modificaron repetidamente la frontera hasta llegar a su división actual entre Finlandia y Rusia.
El nombre Carelia proviene de los habitantes ugrofineses cuyos descendientes aún viven en pueblos a ambos lados de la frontera. La construcción en madera sigue marcando la arquitectura de muchas casas y edificios públicos, recordando las tradiciones de esta zona forestal.
En el lado ruso, las líneas de ferrocarril conectan las principales localidades con San Petersburgo y Moscú, mientras que las carreteras finlandesas discurren junto a los lagos. Los viajeros que crucen entre ambos países deben tener en cuenta los puestos fronterizos, principalmente en Vaalimaa y Niirala.
En la isla de Kizhi en el lago Onega se alzan iglesias de madera del siglo XVIII construidas sin un solo clavo. Los carpinteros de entonces usaban técnicas refinadas para unir las vigas únicamente mediante cortes precisos.
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