Húsafell, human settlement
Húsafell es una gran granja en el oeste de Islandia, situada entre campos de lava y cerca de los glaciares Eiríksjökull y Langjökull. El terreno cuenta con un bosque de abedules, piscinas geotermales naturales y varias cuevas que se pueden explorar a pie o con guía.
Durante siglos, Húsafell fue un punto de parada para los viajeros que cruzaban entre el norte de Islandia, los Fiordos del Oeste y Reikiavik. Era uno de los pocos lugares a lo largo de estas rutas donde la gente podía encontrar alimento y refugio antes de que existieran carreteras.
Húsafell ha atraído durante mucho tiempo a artistas que buscan alejarse de la vida urbana. El escultor Páll Guðmundsson, originario de la zona, talla rostros en piedra local y deja sus obras repartidas por el terreno, donde los visitantes pueden descubrirlas mientras pasean.
El lugar es adecuado tanto para una excursión de un día como para una estancia más larga, con alojamientos que van desde el camping hasta habitaciones de hotel y casas de vacaciones. En el lugar hay restaurantes, un bistró, alquiler de equipos y visitas guiadas, por lo que no es necesario traer mucho del exterior.
La Piedra de Húsafell es una gran roca guardada en un corral de ovejas que se ha utilizado como prueba de fuerza durante generaciones, mucho antes de que se hiciera conocida en competiciones internacionales. La tradición decía que quien pudiera levantarla era lo suficientemente fuerte para trabajar en la granja.
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