Isquia, Isla volcánica en el golfo de Nápoles, Italia
Ischia es una isla volcánica del golfo de Nápoles, formada por varios pueblos pequeños a lo largo de la costa y una masa montañosa central que se eleva por encima del resto del terreno. Manantiales termales brotan del suelo en distintos puntos de la isla, algunos de ellos llegando hasta la orilla del mar.
Los griegos establecieron la primera colonia conocida en el Mediterráneo occidental en esta isla durante el siglo VIII a. C. y la llamaron Pitecusa. Romanos, normandos y la Casa de Aragón la controlaron en siglos posteriores, y fue sacudida repetidamente por terremotos a lo largo del tiempo.
En varios talleres repartidos por la isla, los alfareros siguen moldeando arcilla a mano y cubriéndola con esmaltes de colores vivos según métodos del sur de Italia. Estos talleres suelen estar abiertos a quien pase por la calle, y las piezas terminadas se pueden comprar directamente a los artesanos.
Los ferries salen con regularidad desde Nápoles y Pozzuoli, y conectan con los principales puertos de la isla en distintos tiempos según el tipo de embarcación. La primavera y el otoño son buenas épocas para visitar la isla, ya que en verano se llena de gente y en invierno algunos servicios se reducen.
Bajo la isla, más de cien manantiales termales y decenas de grupos de fumarolas están activos, lo que indica que el sistema volcánico sigue vivo bajo el suelo. En ciertas playas, basta con cavar un poco en la arena para llegar a agua naturalmente caliente.
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