Puente Fabricio, Puente romano en Roma, Italia
El Pons Fabricius se extiende sobre el Tíber y conecta la orilla oriental con la Isla Tiberina mediante dos arcos que descansan sobre un pilar central. La estructura presenta un revestimiento de piedra travertino y alcanza una longitud de unos 62 metros con una anchura de aproximadamente 6 metros.
Lucius Fabricius mandó construir este paso en el año 62 antes de nuestra era para reemplazar una estructura de madera. Marcus Lollius y Quintus Lepidus realizaron posteriormente restauraciones que quedaron registradas en inscripciones sobre ambos arcos.
En las barandillas aparecen cuatro cabezas de mármol de Jano, motivo por el cual los romanos suelen llamar a este cruce el Puente de las Cuatro Cabezas. Las figuras miran hacia todos los puntos cardinales y recuerdan a los paseantes al antiguo dios protector de los pasos mientras avanzan hacia la Isla Tiberina.
El paso está abierto a peatones y conduce directamente a la Isla Tiberina, que se puede explorar con facilidad durante el día. La superficie de piedra puede volverse resbaladiza tras la lluvia, por lo que se recomienda llevar calzado resistente.
Grandes inscripciones en ambos arcos llevan el nombre del constructor y registran las intervenciones de cónsules posteriores. Estos textos siguen siendo fáciles de leer y cuentan entre las inscripciones constructivas más antiguas conservadas en la ciudad sobre el Tíber.
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