Basilica of San Pietro de Dom, Sitio de una basílica paleocristiana demolida en Brescia, Italia
La basílica de San Pietro de Dom se alzaba en el lado este de la Piazza del Duomo de Brescia, un edificio pequeño rodeado de casas al norte, en la actual via Querini, y al este, en la via Mazzini. Su pavimento estaba más bajo que la plaza, señal de su antigüedad, y tres naves quedaban separadas por dos columnatas de catorce columnas cada una, todas de acarreo y de distinta altura, diámetro, material y color, la mayoría de mármol egipcio oscuro color hierro. La miniatura del Estimo de 1588 muestra una fachada escalonada, con el cuerpo central más alto que las naves laterales, un rosetón y el portal de entrada debajo.
La crónica de Baldassare Zamboni, escrita a finales del siglo XVI, sitúa la construcción de la basílica en el siglo VII. Un incendio en 800 debilitó sus muros y otro en 1096 devastó la plaza y el barrio de Porta Bruciata, que tomó su nombre de ese suceso; siguieron terremotos en 1117 y 1142. Entre 1571 y 1581 Giovanni Maria Piantavigna elevó el suelo al nivel de la plaza, abrió ventanales y construyó una nueva cubierta con falso techo. Estructuralmente inestable, fue derribada en unos veinte años para dejar sitio a la nueva catedral.
El nombre «de Dom» proviene de la domus episcopal, la residencia del obispo con el clero urbano, aún identificable en el palacio episcopal de la via Mazzini, detrás de las catedrales. San Pietro era la catedral de verano de Brescia, emparejada con la vecina Santa Maria Maggiore de Dom como catedral de invierno. La basílica era conocida por su música: contaba con un órgano y una orquesta completa, y sus monjes patrocinaban al violero Gasparo da Salò.
No queda nada de la basílica en el lugar: su emplazamiento lo ocupa el Duomo Nuovo, iniciado tras la demolición. Seis de sus columnas de mármol egipcio oscuro, de unos cinco metros de altura, se reutilizaron en el patio de la villa Mazzucchelli en Ciliverghe, dos en la entrada del Broletto en la plaza y dos en la entrada de Santa Maria della Carità.
De las catorce columnas de mármol egipcio oscuro de la basílica, de unos cinco metros de altura y lisas, varias sobrevivieron a la demolición: dos enmarcan la entrada del Broletto en la plaza, dos están en la entrada de Santa Maria della Carità y seis en el patio de la villa Mazzucchelli en Ciliverghe. La iglesia contaba además con un órgano y una orquesta completa, y sus monjes fueron mecenas del violero Gasparo da Salò.
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