Tōjinbō, Acantilados de basalto columnar en Sakai, Japón
Tōjinbō es una formación rocosa volcánica a lo largo de la costa del mar de Japón que se extiende durante un kilómetro y se eleva hasta 30 metros sobre el agua. Los acantilados muestran columnas hexagonales y pentagonales de andesita de piroxeno que caen directamente al mar y destacan por sus formas geométricas.
Las rocas se formaron hace entre 12 y 13 millones de años durante el Mioceno, cuando la actividad volcánica creó las estructuras columnares. El gobierno japonés reconoció el sitio en 1935 como Monumento Natural y Lugar de Belleza Escénica para honrar su importancia geológica.
El nombre proviene de un monje budista llamado Tōjinbō que, según la leyenda, fue empujado desde las rocas. Los residentes locales ven la formación como un lugar de reflexión, y muchos visitantes lanzan monedas al agua como gesto tradicional para pedir fortuna.
Senderos marcados a lo largo de la costa rocosa permiten un paseo junto a la formación, mientras que tours en barco de unos 30 minutos muestran las columnas desde el mar. Los senderos son fáciles de seguir con clima tranquilo, pero los visitantes deben tener cuidado extra durante vientos fuertes y olas altas.
Un oficial de policía retirado llamado Yukio Shige pasa muchos días en el lugar acercándose a los visitantes y ofreciéndoles apoyo. Su compromiso ha contribuido a una fuerte disminución de incidentes en las rocas y es profundamente apreciado por los locales.
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