Oki Daitō, Isla coralina remota en la Prefectura de Okinawa, Japón.
Oki Daitō es una isla coralina deshabitada en el océano Pacífico que pertenece a la prefectura de Okinawa en Japón. La superficie triangular está rodeada de empinados acantilados calizos que se elevan desde el mar hasta alturas de unos 31 metros, mientras el terreno luce árido y rocoso en toda su extensión.
Un navegante español cartografió la isla en 1543 durante un viaje hacia el este desde el archipiélago filipino. Las operaciones mineras comenzaron después y terminaron con la evacuación durante la guerra mundial, desde entonces la isla ha permanecido vacía de personas.
Los visitantes viven el silencio de un lugar cuyo antiguo nombre Rasa refleja una época como enclave minero. La extracción de fosfato marcó en su momento el ritmo cotidiano de familias que partieron tras el fin del conflicto.
Rasa Industries es propietaria del terreno y permite el acceso solo con autorización expresa. Se realizan entrenamientos militares en el lugar, por lo que contactarles antes de cualquier visita es indispensable.
Las fuerzas de defensa utilizan el terreno remoto para maniobras, dando a la isla una función militar lejos de costas habitadas. La distancia hasta Minamidaitōjima supera los 100 kilómetros, lo que hace notable su aislamiento.
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