Jakkō-in, Convento budista en el distrito Ohara, Kioto, Japón.
El Jakkō-in es un convento budista en el distrito de Ohara en Kyoto, con linternas de piedra cubiertas de musgo, árboles de cerezo y un pequeño estanque. La sala principal fue reconstruida tras un incendio y contiene pinturas budistas en su interior.
El templo fue fundado en el siglo VII, pero se transformó en convento en 1186 cuando la emperatriz Kenreimon se retiró allí. Este cambio marcó el comienzo de su papel importante en la historia religiosa de Kioto.
La sala principal alberga estatuas budistas y una escultura moderna de Jizo que reemplazó la original tras un incendio en 2000. Estos objetos muestran cómo la tradición espiritual se mantiene viva a través del tiempo.
El convento está a unos 20 minutos a pie de la parada de autobús de Ohara y se encuentra en una ladera, por lo que son útiles zapatos cómodos. El acceso está disponible todo el año, aunque es menos concurrido en las primeras horas del día.
El convento preserva la tumba de la emperatriz Kenreimon, que vivió allí durante 27 años rezando por su familia después de que murieran en un enfrentamiento entre dos clanes poderosos. Su memoria y dedicación tranquila siguen siendo una presencia conmovedora para los visitantes hoy.
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