Kuroshio, pueblo
Kuroshio es una pequeña ciudad costera en la prefectura de Kōchi, Japón, situada en el borde de la región de Hata y frente al océano Pacífico. La ciudad se define por la playa de Irinohama con sus 4 kilómetros de arena, el bosque costero Irino Matsubara que data del siglo XVI tardío, y aguas poco profundas adecuadas para nadar y piragüismo.
Kuroshio tiene raíces profundas en tradiciones de pesca y fue moldeada durante el reinado de Chosokabe Motochika, cuando se plantó el bosque costero Irino Matsubara a finales del siglo XVI. La ciudad resistió grandes desafíos como el tsunami de 1707, con residentes apoyando el mantenimiento del bosque a lo largo de generaciones.
Kuroshio está definida por la conexión profunda de sus habitantes con la pesca y el mar. Las calles muestran a diario este vínculo a través de mercados de pescado fresco y platos tradicionales como el Katsuo-no-tataki, que caracterizan la cocina local.
Los visitantes pueden comprar productos frescos del mar y productos locales en la Estación de Carretera Bios Ogata o Nabura Tosasaga, donde se ofrecen diariamente productos de pesca y agricultura. Las visitas tempranas permiten observar la actividad de pesca y mercado, mientras que el acceso en coche es más fácil ya que el transporte público es limitado.
El pueblo ofrece talleres de fabricación de sal marina donde los visitantes pueden recolectar agua del Pacífico y secarla al sol. Esta experiencia práctica conecta a los visitantes directamente con los métodos de producción locales y los recursos oceánicos que han moldeado la región durante generaciones.
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