Chełm Chalk Tunnels, mine in Poland
Los túneles de Chełm son una red de pasillos y cámaras bajo la ciudad creada por la extracción de tiza durante muchos siglos. El sistema se extiende a través de múltiples niveles hasta profundidades superiores a 20 metros y abarca una longitud total de aproximadamente 40 kilómetros.
La extracción de tiza en Chełm comenzó en el siglo XIII tras la reconstrucción de la ciudad y continuó hasta el siglo XX, cuando las autoridades detuvieron las operaciones por razones de seguridad. Los túneles fueron registrados oficialmente como monumento histórico en 1995, y una ruta pública se abrió a visitantes en 1936.
Los túneles fueron parte fundamental de la vida en Chełm durante siglos, ya que los residentes extraían tiza directamente desde los sótanos de sus casas. También sirvieron como refugios durante conflictos y hoy siguen siendo centrales para entender cómo la ciudad se relaciona con su pasado subterráneo.
Los visitantes pueden caminar por aproximadamente 2 kilómetros de túneles donde la temperatura se mantiene alrededor de 9 grados Celsius y la humedad fluctúa entre 70 y 85 por ciento. Se recomienda ropa abrigada, y los tours solo están disponibles con un guía que lo lleva a través de secciones que pueden resultar claustrofóbicas.
Los murciélagos habitan los túneles, aprovechando las condiciones subterráneas estables y frescas como hábitat natural. La leyenda local también habla de Bieluch, un espíritu guardián de los pasillos, descrito como un oso marrón cuyo pelaje se volvió blanco con el tiempo.
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