Artificial caves of Alapraia, Sitio arqueológico funerario en Estoril, Portugal
Las cuevas artificiales de Alapraia constituyen un conjunto de cuatro tumbas subterráneas excavadas en caliza margosa, cada una con una cámara circular dotada de una abertura cenital y un corredor de acceso. Los espacios varían en tamaño, con cámaras de entre 4 y 6 metros de diámetro y corredores que alcanzan aproximadamente 14 metros de largo.
Francisco de Paula Oliveira descubrió estas cuevas en 1889, y el gobierno portugués financió posteriormente importantes campañas de excavación entre 1932 y 1943. Estos trabajos científicos revelaron que el sitio databa del período Neolítico e proporcionaron información valiosa sobre las prácticas funerárias antiguas en la región.
Las cuevas revelan cómo las comunidades del Neolítico Final enterraban a sus difuntos, colocando los cuerpos a lo largo de las paredes de las cámaras con objetos rituales. Estas prácticas reflejan las creencias espirituales y la estructura social de aquellas poblaciones antiguas.
El acceso es limitado, y conviene informarse de antemano sobre las condiciones actuales de visita ya que estas cuevas son frágiles y pueden no ser accesibles para todos. Una visita guiada o investigación previa sobre las normas del sitio te ayudará a aprovechar mejor tu experiencia.
Las aberturas centrales especiales le dieron a estas cuevas el nombre de tipo coelheira, ya que proporcionaban puntos de entrada alternativos cuando los corredores se obstruían. Este ingenioso diseño de los constructores prehistóricos garantizaba que las cámaras funerárias permanecieran accesibles incluso en condiciones difíciles.
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