Girola del Convento de Cristo, Iglesia circular en Tomar, Portugal.
La Charola es una iglesia redonda con un espacio central octogonal rodeado por un deambulatorio de dieciséis lados. Cuatro capillas se posicionan en puntos cardinales, mientras que grandes ventanas occidentales iluminan el interior y un coro de madera se alza dentro del espacio.
La construcción comenzó en 1190 como una oratoria templaria al servicio de la orden militar-religiosa. Durante el reinado del rey Manuel I, el edificio sufrió una reconstrucción significativa que trasladó la entrada principal del lado este al sur.
El nombre Charola proviene del latín y alude a su función original como espacio de procesión. Los visitantes pueden apreciar cómo los estilos bizantino y románico se entrelazan en toda la estructura, reflejando influencias de los Lugares Santos.
El acceso es por el lado sur del edificio, donde la luz occidental entra y facilita ver las estructuras internas. El espacio es fácil de recorrer, pero vale la pena dedicar tiempo a explorar cada capilla y los múltiples niveles arquitectónicos.
Las pinturas manuelinas que adornaban las bóvedas del deambulatorio permanecieron ocultas bajo un revestimiento de cal durante siglos tras el terremoto de 1755. Estos elementos decorativos solo salieron a la luz cuando comenzaron los esfuerzos de restauración en 1987.
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