Scărișoara Cave, Cueva turística en Gârda de Sus, Rumania
La cueva Scărișoara se encuentra en la parte occidental de los montes Apuseni y se extiende 720 metros con una profundidad de 105 metros. La Gran Sala interior alberga una masa de hielo enorme que se distribuye en varios niveles y se alcanza a través de una escalera de madera construida para los visitantes.
Un geógrafo austriaco llamado Arnold Schmidl cartografió la cueva en 1863 y creó el primer registro científico tras su descubrimiento en 1847. Su trabajo dio a conocer el sistema de hielo subterráneo a investigadores y al público general.
Las familias de la región descendían con escaleras de madera para recoger bloques de hielo durante los meses cálidos y mantener frescos sus alimentos. Esta costumbre muestra cómo las comunidades de montaña dependían de los recursos naturales para sus necesidades cotidianas.
El interior se mantiene cerca del punto de congelación durante todo el año, así que conviene llevar ropa de abrigo y calzado con buen agarre. Los peldaños de madera pueden volverse resbaladizos con la humedad, por lo que hay que bajar con cuidado hacia la cámara principal.
El Gran Salón alberga una formación de hielo de 18 metros de altura que contiene unos 75 000 metros cúbicos de agua congelada. Los científicos estiman que partes de este hielo tienen más de 3500 años, lo que lo convierte en uno de los restos glaciares más antiguos de Europa.
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