Nevá, Sistema fluvial en San Petersburgo y Oblast de Leningrado, Rusia.
El Nevá es un río en San Petersburgo y el óblast de Leningrado que fluye desde el lago Ládoga y llega al mar Báltico tras unos 74 kilómetros. A lo largo de su curso, corta la ciudad en varias secciones, forma islas y se ramifica en canales más pequeños antes de llegar al mar abierto.
El río fue el escenario de una batalla en 1240, cuando Alejandro Nevski rechazó a las tropas suecas e hizo que su nombre entrara en la memoria militar rusa. Tres siglos después, en 1703, Pedro el Grande fundó su nueva capital en las orillas pantanosas y convirtió el curso de agua en un centro urbano.
Cuando llega la primavera y la nieve se derrite, el nivel del agua empieza a subir, y los habitantes locales vigilan con cuidado porque pueden producirse inundaciones. Este ritmo estacional ha marcado cómo la gente vive a orillas del río durante generaciones, y han aprendido a leer sus cambios.
Caminar por los terraplenes ofrece vistas del agua y los edificios más allá, y en verano el paseo es agradable. En invierno, la superficie puede congelarse, y las orillas se vuelven ventosas y frías, por lo que es necesaria ropa abrigada.
Aunque el agua es ancha y profunda, se congela completamente en inviernos rigurosos, y a veces los locales caminan sobre el hielo. Cuando los puentes se levantan por la noche, dividen temporalmente la ciudad en dos, y los conductores deben esperar hasta que vuelvan a bajar.
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