Kuldīga, Ciudad hanseática histórica en el oeste de Letonia.
Kuldīga es una ciudad donde confluyen los ríos Venta y Alekšupīte en el occidente de Letonia, a unos 150 kilómetros de Riga en la región de Curlandia. El centro de la ciudad tiene calles estrechas de adoquines, la iglesia de Santa Catalina del siglo XIII y la cascada natural del Venta que se extiende 240 metros.
Fundada en 1242 por la Orden Livona, la ciudad recibió derechos de ciudad en 1378, convirtiéndola en un importante centro comercial. Se unió a la Liga Hanseática en 1368 y se convirtió en un centro crucial para el comercio entre Europa oriental y occidental.
El casco antiguo conserva el trazado de calles y las estructuras de viviendas del período del Ducado de Curlandia, con callejones estrechos y casas de comerciantes que definieron la vida cotidiana. Hoy en día, las personas caminan por estas mismas vías y se reúnen en los espacios públicos, manteniendo la organización medieval vigente en el uso diario.
Caminar por las calles estrechas del casco antiguo es la mejor manera de explorar, ya que el diseño compacto facilita la navegación y la visión de los puntos de interés principales. El terreno plano y el tamaño pequeño hacen que puedas visitar la iglesia, el puente y la cascada en un solo día.
El puente de ladrillo más largo de Europa se extiende 164 metros sobre el río Venta y fue construido en 1874, lo que lo convierte en un hito local instantáneo. Esta estructura roja distintiva define la identidad de la ciudad y destaca para todos los visitantes.
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