Eternal flame in Yaroslavl, Monumento conmemorativo en Plaza Chelyuskintsev, Rusia
La Llama Eterna de Yaroslavl es un memorial de guerra de granito situado en la plaza Chelyuskintsev, formado por dos bloques tallados que representan a un soldado y a una mujer. Entre las dos figuras arde una llama permanente que ocupa el centro de la plaza.
El memorial fue construido en 1968, unas dos décadas después del fin de la Segunda Guerra Mundial, para honrar a los habitantes de Yaroslavl que combatieron o murieron durante el conflicto. El tiempo transcurrido entre el fin de la guerra y la inauguración del monumento refleja el ritmo habitual con el que las ciudades soviéticas planificaban y erigían grandes memoriales.
El monumento atrae a muchas personas durante las celebraciones del Día de la Victoria, cuando los habitantes dejan flores y rinden homenaje a los caidos. La llama eterna sirve como punto central de memoria colectiva en la ciudad.
El memorial se encuentra en una plaza central de fácil acceso desde varias calles cercanas, sin obstáculos importantes para llegar. Visitarlo alrededor del 9 de mayo permite ver el lugar durante el Día de la Victoria, cuando la plaza cobra especial animación.
La escultura fue realizada por Lev Kerbel, un artista soviético que también diseñó el monumento a Karl Marx en la actual Chemnitz, Alemania. Representar a una mujer civil junto al soldado en piedra no era una elección habitual en la época, lo que distingue a este memorial de muchos otros de su tiempo.
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