Sankt Eriksbron, Puente de acero en el centro de Estocolmo, Suecia
Sankt Eriksbron es un puente de acero en el centro de Estocolmo que conecta Kungsholmen y Norrmalm sobre la bahía de Barnhusviken. La estructura tiene dos niveles: los vehículos circulan arriba mientras el metro corre abajo, con caminos peatonales en ambos lados.
El puente fue inaugurado en 1906 por el Príncipe Heredero Gustaf V y fue diseñado originalmente para tranvías y tráfico de carruajes tirados por caballos. En los años treinta fue reconstruido para manejar el creciente tráfico e incorporar posteriormente el sistema de metro.
El puente recibe su nombre de San Erik IX, patrón de Estocolmo, lo que refleja cómo la ciudad honra su patrimonio a través de los nombres de los lugares. Esta conexión vincula el viaje cotidiano con la historia espiritual de la ciudad.
Los visitantes pueden cruzar el puente a pie y disfrutar de vistas sobre la bahía y los barrios circundantes. Los mejores momentos para un paseo son temprano por la mañana o al final de la tarde cuando el tráfico es menor.
El puente fue una hazaña de ingeniería de su época: cuando se abrió en 1906, fue uno de los puentes de acero más largos de Escandinavia. El innovador diseño de dos niveles se convirtió posteriormente en un modelo para otras grandes ciudades europeas.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.