Bled, Ciudad turística alpina en el noroeste de Eslovenia
Bled es una ciudad en el noroeste de Eslovenia que se extiende a lo largo de la orilla norte de un lago, rodeada de colinas boscosas y picos alpinos. El castillo medieval se alza sobre un acantilado de 130 metros sobre el agua y constituye el centro arquitectónico del asentamiento.
El rey Enrique II entregó el asentamiento al obispo de Bressanone en 1004, quien gobernó aquí hasta el siglo XIX. El turismo se desarrolló tras la construcción de la línea ferroviaria de Viena a Trieste a finales del siglo XIX.
El nombre proviene de la palabra eslava que significa "roca" y hace referencia al acantilado donde se alza el castillo. Pastelerías tradicionales de kremšnita bordean las calles junto a la orilla, donde los visitantes pueden probar el pastel de crema local.
Un sendero peatonal de aproximadamente seis kilómetros rodea la orilla del lago y ofrece distintos miradores del castillo y la isla. El camino es llano y fácil de recorrer para la mayoría de los visitantes, ideal para un paseo tranquilo por la mañana o al atardecer.
El agua permanece excepcionalmente clara durante todo el año, alimentada principalmente por manantiales termales subterráneos. Estos manantiales mantienen la temperatura en torno a los 22 grados centígrados incluso en pleno verano.
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