Grand Hotel Kempinski High Tatras, Five star hotel
El Grand Hotel Kempinski High Tatras es un hotel formado por tres edificios conectados a orillas del lago Štrbské Pleso, en los Altos Tatras de Eslovaquia. El conjunto cuenta con habitaciones y suites, varios restaurantes y bares, y una zona de spa con vistas directas al lago y a los picos cercanos.
El más antiguo de los tres edificios, Jánošík, abrió en 1893 y desde sus primeros años recibió a huéspedes adinerados de toda Europa. Los otros dos, Kriváň y Hviezdoslav, se inauguraron en 1906 y 1923, antes de que el conjunto fuera reconvertido en sanatorio a mediados del siglo XX y posteriormente cerrado; una gran restauración iniciada en 2003 lo devolvió a su uso como hotel.
Los tres edificios llevan nombres vinculados a la cultura eslovaca: Jánošík, el legendario bandolero de montaña, Kriváň, una cima del parque nacional, y Hviezdoslav, un poeta eslovaco. Al pasar de un ala a otra, los huéspedes encuentran estos nombres en carteles y placas que conectan discretamente el hotel con la identidad local.
Los tres edificios están conectados internamente, pero conviene recoger un plano en la recepción para moverse sin rodeos entre el spa, los restaurantes y las zonas de descanso. En los espacios de restauración y bares se espera una indumentaria informal pero cuidada, y el hotel no admite mascotas.
El edificio central, Kriváň, fue construido en estilo Secesión, mientras que el más reciente, Hviezdoslav, muestra el Rondo-Cubismo, un estilo que apareció casi exclusivamente en Checoslovaquia durante los años 1920. Esto significa que los huéspedes pueden recorrer dos capítulos arquitectónicos distintos simplemente pasando de un ala a otra.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.