Androscoggin Swinging Bridge, Puente peatonal colgante en Topsham y Brunswick, Maine, Estados Unidos
El Androscoggin Swinging Bridge es un puente colgante peatonal en Maine que cruza el río Androscoggin entre las localidades de Topsham y Brunswick. En cada extremo hay marcos de acero que sostienen cables por encima de la cabeza, los cuales sujetan el tablero de madera sobre el agua.
El puente fue construido en 1892 para dar servicio a los trabajadores de una fábrica textil cercana y ha estado en uso desde entonces. Hoy figura en el Registro Nacional de Lugares Históricos, lo que lo convierte en una de las estructuras supervivientes más antiguas de su tipo en la zona.
El puente sigue uniendo las orillas de Topsham y Brunswick, y lo utilizan a diario peatones y ciclistas que se desplazan entre las dos localidades. Quien lo cruza nota el ligero balanceo del suelo de madera, que le dio su nombre.
La pasarela está abierta a peatones y ciclistas, y hay aparcamiento disponible en ambas orillas del río. El tablero de madera puede volverse resbaladizo cuando está mojado, así que hay que tener cuidado en días de lluvia o tras ella.
Aunque el puente fue construido de forma privada para trasladar a trabajadores industriales, ha sobrevivido como paso público mucho después del cierre de la fábrica a la que servía. El término "Swinging" no alude a ningún mecanismo giratorio, sino al balanceo perceptible que se siente bajo los pies al cruzarlo.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.