Isla del Oso, Isla remota en el Océano Ártico, Noruega.
Bear Island es una isla remota en el Océano Ártico entre la Noruega continental y Spitsbergen, parte del archipiélago de Svalbard. El paisaje muestra contrastes marcados: acantilados empinados en el sur que alcanzan 536 metros en Miseryfjellet, y una llanura plana salpicada de lagos en la sección norte de la isla.
Willem Barentsz descubrió la isla en 1596 durante una expedición ártica holandesa y la nombró por un oso polar que vio nadando en las aguas costeras. Posteriormente, empresas noruegas llevaron a cabo operaciones de minería de carbón aquí entre 1916 y 1925, pero estas se abandonaron debido a las duras condiciones y la rentabilidad limitada.
El nombre proviene de Willem Barentsz, quien vio un oso polar en las aguas cercanas en 1596 y eligió esta referencia simple para sus mapas. Los restos abandonados del asentamiento de Tunheim con su pequeña locomotora de vapor recuerdan los años de minería de carbón que se extendieron de 1916 a 1925.
Los vientos fuertes y la niebla frecuente dificultan el viaje, por lo que el acceso a la isla sigue siendo muy limitado e irregular. Una estación meteorológica noruega con pocos empleados es la única instalación permanente en el lugar.
Los acantilados del sur de la isla albergan una de las colonias de aves marinas más grandes del Hemisferio Norte, con araos, gaviotas tridáctilas y fulmares boreales. Estos lugares de anidación atraen a millones de aves durante los breves meses del verano ártico.
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