Templo de San Sava, Catedral ortodoxa oriental en Vračar, Serbia
La Iglesia de San Sava es una catedral de estilo bizantino en Belgrado que se eleva 77 metros de altura y presenta cinco cúpulas dispuestas en cruz griega. El mármol cubre las paredes exteriores, mientras que el interior exhibe oro y piedra tallada que rodean el área del altar y las galerías.
La construcción comenzó en 1935 bajo la dirección del arquitecto Aleksandar Deroko, pero la Segunda Guerra Mundial detuvo las obras cuando las fuerzas alemanas convirtieron el edificio inacabado en depósito militar. Tras décadas de lento progreso, la cúpula central se elevó en 1989, y la decoración interior continúa hasta hoy.
El nombre honra al fundador de la Iglesia ortodoxa serbia, cuyos restos descansan aquí en el sitio donde los gobernantes otomanos realizaban ejecuciones públicas. Los creyentes acuden a rezar ante mosaicos dorados que representan escenas bíblicas y llenan el interior de luz cálida.
El edificio se alza en una colina del barrio de Vračar y puede verse desde muchas partes de la ciudad, lo que facilita su localización. Los visitantes pueden entrar al interior fuera de los servicios religiosos, esperándose vestimenta modesta y conversación silenciosa.
La cúpula central, con un peso de 4.000 toneladas, fue elevada a su lugar durante veinte días en junio de 1989 utilizando un sistema hidráulico especial. Esta hazaña de ingeniería permitió distribuir el peso de manera uniforme sin dañar la mampostería subyacente.
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