Castilla-La Mancha, Comunidad autónoma en el centro de España.
Castilla–La Mancha es una región en el centro de España que incluye cinco provincias: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. El paisaje alterna entre mesetas amplias, colinas onduladas y cadenas montañosas donde olivares y viñedos marcan el campo.
La región obtuvo su estatus como comunidad autónoma tras la Constitución de 1978 y se estableció formalmente en 1982, siendo Toledo designada como capital. Antes de eso, las provincias pertenecían a territorios históricos diferentes y solo se unieron mediante este acto administrativo.
En Toledo, los visitantes caminan por callejones estrechos donde arcos moriscos se alzan junto a torres góticas y barrios judíos dan forma al paisaje urbano. Las fiestas locales siguen tradiciones antiguas, y los artesanos forjan espadas usando métodos transmitidos durante siglos.
Trenes de alta velocidad conectan las ciudades más grandes con Madrid, mientras que autobuses regionales sirven los pueblos más pequeños y las áreas rurales. Las distancias entre las capitales provinciales son considerables, así que planificar con antelación ayuda si quieres visitar varios lugares.
Las minas de mercurio de Almadén operaron desde tiempos romanos y contienen los yacimientos de cinabrio más grandes de la Tierra, produciendo alrededor de un tercio del mercurio mundial. Hoy en día, las galerías cerradas forman parte de un centro de visitantes que muestra la historia de la minería.
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