Nîmes-le-Vieux, Formación rocosa en Causse Méjean, Francia.
Nîmes-le-Vieux es un paisaje natural de formaciones de piedra caliza dolomítica en el Causse Méjean a unos 1100 metros de elevación, extendida por varios kilómetros. La erosión natural ha creado formaciones rocosas extrañas, arcos naturales y pequeños cañones que caracterizan el terreno.
El pastor Paul Arnal descubrió y nombró esta formación geológica en 1908, inspirado por un lugar similar que se había conocido años antes. Este descubrimiento ayudó a atraer atención al área y la estableció como un lugar de interés geológico.
Las formaciones rocosas tienen nombres locales que surgieron de la similitud con animales y formas reconocibles. Al caminar por el lugar, puedes encontrar estas denominaciones imaginativas que muestran cómo la comunidad ve la naturaleza.
Un sendero circular de aproximadamente 3 kilómetros comienza desde el área de estacionamiento de L'Hom y lo guía a través de las formaciones con paneles informativos numerados. El sitio es de acceso abierto, pero se recomienda calzado resistente por el terreno desigual y rocoso.
La piedra dolomítica se disuelve más rápido que otros tipos de roca, creando una red de arcos naturales y espacios huecos aquí. Puedes observar este proceso geológico de manera particularmente clara porque las formaciones muestran estos patrones como un libro abierto.
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