Puente romano de Mantible, Ruinas de puente medieval en Logroño y Lanciego, España.
El Puente de Mantible es un puente de piedra sobre el río Ebro en el límite entre Logroño y Lanciego, declarado bien de interés cultural y parte de un Patrimonio Mundial de la UNESCO. Varios de sus arcos se conservan y son visibles sobre el agua cuando el nivel del río es bajo.
El puente fue construido en el siglo XI bajo el rey Sancho Garcés III, aunque durante mucho tiempo se creyó erróneamente que era de origen romano. Su posición en un cruce fluvial clave le otorgó un papel relevante en la red de caminos medievales de la región.
El puente se encuentra en el Camino de Santiago y durante siglos fue un paso reconocible para los peregrinos que viajaban hacia el oeste. Los habitantes de ambas orillas lo consideran aún hoy un punto de referencia compartido en el paisaje.
El lugar puede visitarse desde ambas orillas del río, bien desde el barrio de El Cortijo en Logroño o por los caminos señalizados desde Lanciego. Se recomienda calzado resistente, ya que los senderos junto al río son irregulares, y los arcos se ven mejor con el nivel del agua bajo.
El tablero del puente no es plano sino inclinado, construido así para adaptarse a las diferentes alturas de las dos orillas del río. Por eso los arcos varían en altura de un extremo al otro, lo que da a la estructura un perfil inusual fácilmente visible desde la orilla.
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