Ponte Flaminio, Puente de travertino en Roma norte, Italia
El Ponte Flaminio es un puente de hormigón y travertino que se extiende 255 metros sobre el Tíber con varios arcos que lo soportan. Los arcos simétricos crean una apariencia equilibrada al conectar ambas orillas en la entrada norte de Roma.
La construcción tuvo lugar entre 1938 y 1951, reflejando el desarrollo de infraestructuras de Roma en el siglo veinte. El proyecto surgió durante un período en que la ciudad se expandía hacia el norte y necesitaba nuevas conexiones a través del río.
El puente lleva el nombre de la antigua Vía Flaminia, que recordaba las rutas comerciales que conectaban Roma con el norte. Los visitantes pueden ver hoy cómo esta estructura vincula la ciudad moderna con su legado antiguo.
El puente es fácilmente accesible a pie y proporciona un cruce directo para peatones y vehículos. Las visitas a primera hora de la mañana o al final de la tarde ofrecen mejores vistas, ya que la luz resalta los detalles de piedra.
Pocos visitantes se dan cuenta de que el puente utiliza travertino, la misma piedra que el Coliseo, conectándolo con otros monumentos de Roma. Esta elección permitió que la estructura se integrara visualmente en el paisaje arquitectónico de la ciudad.
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