Puente Milvio, Puente romano en Roma norte, Italia
El puente atraviesa el Tíber en el norte de Roma y descansa sobre seis arcos de piedra sostenidos por gruesos pilares de la antigüedad. Su longitud total alcanza 136 metros y conecta ambas orillas del río mediante una calzada continua para automóviles y peatones.
La construcción comenzó en el año 206 antes de Cristo bajo Gaius Claudius Nero y sirvió como paso importante en la Vía Flaminia. En el año 312 tuvo lugar aquí la batalla entre Constantino y Majencio, que abrió el camino hacia el gobierno de Constantino sobre el Imperio Romano.
El puente funciona como punto central de encuentro para los romanos, donde los habitantes se reúnen en los establecimientos cercanos para compartir comidas y conversaciones.
Una calzada para automóviles recorre todo el ancho, mientras que amplias aceras en ambos lados permiten a los peatones cruzar el río con buenas vistas del agua. Líneas de autobús y tranvía llegan a los barrios cercanos, facilitando el acceso desde diferentes partes de la ciudad.
Las piedras llevan marcas visibles de trabajos de restauración del siglo 18, cuando Giuseppe Valadier y Domenico Pigiani renovaron partes de la estructura. Algunos arcos muestran capas de piedra que no se alinean perfectamente, indicando distintas fases de construcción a lo largo de más de dos milenios.
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