Kisarazu, Ciudad portuaria comercial en la prefectura de Chiba, Japón
Kisarazu se encuentra en la costa oriental de la bahía de Tokio y se extiende sobre un terreno llano, donde las instalaciones portuarias alternan con barrios residenciales y colinas boscosas hacia el interior. Playas de arena bordean el frente marítimo, mientras que arrozales y pequeñas aldeas definen el paisaje rural más alejado de la costa.
Durante el periodo Edo, este asentamiento controlaba las rutas marítimas entre la península occidental de Bōsō y la capital, otorgándole importancia económica. Después de la Segunda Guerra Mundial, el frente marítimo se transformó en una zona industrial con instalaciones portuarias y fábricas.
La cervecería Koizumi mantiene la producción artesanal de sake desde hace generaciones, permitiendo a los visitantes observar la fermentación del vino de arroz en grandes barriles de madera. Durante las catas, el personal explica cómo difieren las variedades secas y dulces y cómo el arroz local define cada sabor.
La Aqua-Line a través de la bahía de Tokio conecta el litoral directamente con Kawasaki, reduciendo el tiempo de viaje desde la capital a aproximadamente una hora. Las zonas de playa se llenan durante el verano, mientras que los senderos de las colinas permanecen accesibles todo el año.
El Instituto de Investigación de ADN de Kazusa fue la primera instalación de Japón dedicada exclusivamente a estudios genéticos y ahora atrae a científicos de varios países. Las visitas guiadas muestran laboratorios donde los investigadores trabajan en la secuenciación de genomas vegetales y microbianos.
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