Rudolfinum, Sala de conciertos y monumento cultural en Ciudad Vieja, Praga.
El Rudolfinum es una sala de conciertos y monumento cultural en el casco antiguo de Praga, diseñado en estilo neorrenacentista con una fachada monumental. Columnas jónicas enmarcan la entrada oeste mientras dos torres flanquean la composición simétrica, y una gran sala ceremonial ocupa el interior.
La construcción se llevó a cabo entre 1876 y 1884 con financiación del Banco de Ahorros de Bohemia, marcando un cambio del mecenazgo real al comercial. En 1896 Antonín Dvořák dirigió allí el concierto inaugural de la Filarmónica Checa.
El edificio lleva el nombre del príncipe heredero Rodolfo de Austria y refleja en su diseño la unión entre arte y representación habsburguesa del siglo XIX. Los visitantes asisten hoy a conciertos clásicos en una sala que sigue siendo sede de la Orquesta Filarmónica Checa.
La sala ofrece 1148 asientos distribuidos en planta baja, zona de escenario y balcón, y el recinto alquila instrumentos y organiza catering para distintos eventos. Los visitantes deben tener en cuenta la ubicación en la orilla derecha del Moldava, que permite paseos cortos a otros lugares del casco antiguo.
El salón Ančerl en la planta superior ofrece vistas directas del Moldava y el Castillo de Praga y sirve como espacio de preparación para directores antes de actuaciones. Esta zona reservada combina funcionalidad con una de las mejores vistas del centro histórico.
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