Cataratas del Iguazú, Cataratas en la frontera entre Brasil y Argentina
Las cataratas del Iguazú son un sistema de cascadas situado en la frontera entre el estado brasileño de Paraná y la provincia argentina de Misiones. Cientos de caídas de agua individuales desembocan en el río Iguazú a lo largo de una línea irregular que atraviesa la selva a ambos lados.
Un explorador español llegó a las cataratas a mediados del siglo XVI y fue el primer europeo en documentarlas y dar noticia de ellas en Europa. En el siglo XX se crearon parques nacionales a ambos lados de la frontera para proteger el bosque circundante y gestionar el acceso de los visitantes.
El nombre proviene del guaraní y significa gran agua, término que aparece en la señalización bilingüe de ambos parques. Artesanos guaraníes venden tallados en madera y cerámica hechos a mano a lo largo de los senderos del parque en ambos lados de la frontera.
Ambos lados de las cataratas pueden visitarse en un solo día, ya que cada lado ofrece senderos y miradores diferentes que te acercan al agua. Los aeropuertos más cercanos en ambos países están a unos treinta minutos en coche de las entradas del parque y hay servicios regulares de autobús lanzadera.
La sección en forma de herradura conocida como la Garganta del Diablo concentra varias cascadas en un único abismo rugiente, desde el que asciende continuamente una nube de fina bruma. En los días soleados se forman arcoíris en la neblina, y este tramo suele ser más ruidoso e intenso que cualquier otro punto de las cataratas.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 90.848 colaboradores en todo el mundo.