Tamatea / Dusky Sound, Bahía en Southland District, Nueva Zelanda.
Tamatea, también conocido como Dusky Sound, es un fiordo profundo en la costa suroeste de la Isla Sur de Nueva Zelanda, rodeado de paredes rocosas escarpadas y laderas cubiertas de bosque nativo que caen directamente al agua. Es uno de los más grandes de Fiordland, con numerosas islas pequeñas, brazos laterales y canales estrechos que se ramifican desde el cuerpo principal de agua.
El capitán Cook avistó el fiordo por primera vez en 1770 durante su primer viaje y regresó en 1773 en su segundo viaje, permaneciendo varias semanas anclado allí para reparar su barco y explorar los alrededores. Esa larga estadía generó algunos de los primeros registros europeos detallados sobre la fauna y el paisaje de esta parte de Nueva Zelanda.
El nombre Tamatea proviene de la tradición māori y hace referencia a un navegante legendario que recorrió estas aguas en tiempos remotos. Quienes visitan el lugar perciben cómo ese nombre vincula el paisaje a una tradición oral viva, no solo a un punto en un mapa.
El fiordo no tiene acceso por carretera y solo se puede llegar en barco o hidroavión desde puertos cercanos como Te Anau o Manapouri. El tiempo puede cambiar rápidamente en esta zona de Fiordland, por lo que conviene llevar ropa abrigada e impermeable sin importar la época del año.
El fiordo alberga una de las pocas comunidades permanentes de delfines mulares de Nueva Zelanda, atraídas por las aguas resguardadas y la abundancia de alimento. Como el tráfico de embarcaciones es muy escaso en comparación con otros fiordos, los encuentros con los delfines suelen producirse a corta distancia y sin apenas perturbaciones.
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