Moncks Cave, Cueva arqueológica en Redcliffs, Christchurch, Nueva Zelanda.
La Cueva de Moncks es una cueva de piedra caliza en Redcliffs, Christchurch, con múltiples cámaras que contenían muchos artefactos descubiertos durante excavaciones. El lugar muestra evidencia de ocupación en sus capas preservadas.
Los trabajadores de carreteras descubrieron la cueva en 1889, revelando evidencia de asentamiento temprano. Un deslizamiento de tierra había sellado la entrada siglos antes, creando un ambiente protegido.
Los hallazgos muestran cómo las personas que vivieron hace mucho tiempo pescaban, creaban herramientas y fabricaban objetos para su vida cotidiana. Estos elementos permiten comprender la destreza y atención que dedicaban a su trabajo artesanal.
La entrada de la cueva no está abierta al público debido a daños por terremoto, pero los artefactos excavados se exhiben en el Museo de Canterbury. Puede ver el sitio desde áreas de observación designadas.
El ambiente sellado preservó objetos de madera rara como un remo tallado y una figurilla de perro que revelan la artesanía antigua. Estos materiales orgánicos normalmente se descompondrían al aire libre y son extraordinariamente valiosos.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.