Cenotes de Cuzamá, Cenotes interconectados en Cuzamá, México
Cenotes de Cuzamá son tres sumideros de piedra caliza llamados Chelentún, Chak-Zinik-Che y Bolom-Chojol con piscinas subterráneas de agua cristalina. Estas formaciones naturales se conectan a través de canales subterráneos que permiten que el agua fluya entre ellas.
Estos cenotes se formaron durante millones de años por la erosión de piedra caliza y se convirtieron en fuentes vitales de agua para la civilización maya. La población antigua desarrolló asentamientos alrededor de la Península dependiendo de estos depósitos subterráneos.
El nombre Cuzamá proviene de palabras mayas que significan agua y golondrinas, reflejando los pájaros que han habitado esta región durante siglos. Estas formaciones naturales han mantenido un significado profundo para la población local a lo largo del tiempo.
El acceso requiere viajar en carreta tirada por caballos o motorizada durante aproximadamente 7 kilómetros desde la antigua hacienda henequenera de Chunkanán. El viaje toma aproximadamente una hora y es adecuado para la mayoría de visitantes, aunque las pistas pueden ser irregulares.
El cenote Bolom-Chojol tiene nueve aberturas naturales por donde entra la luz solar, creando patrones de luz cambiantes en el agua turquesa a medida que avanza el día. Estos efectos de luz variable hacen que la experiencia visual sea diferente en cada visita.
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