Luisiana, Estado sureño en Norteamérica
Este estado se extiende desde el golfo de México a través de humedales, bayous y deltas fluviales hasta las llanuras agrícolas del norte. El paisaje alterna entre pantanos de cipreses, amplios brazos de río y zonas costeras poco profundas donde el agua dulce se encuentra con el agua salada.
Un explorador francés reclamó este territorio en 1682 para el rey Luis XIV, antes de que Napoleón lo vendiera a Estados Unidos en 1803. Siguió un largo período de administración española y francesa, que todavía se percibe hoy en los nombres de lugares y las tradiciones jurídicas.
Las comunidades cajún y criolla mantienen viva su propia cocina, sirviendo gumbo, jambalaya y bagre frito en pequeños restaurantes de barrio. La música zydeco, impulsada por el acordeón, llena salones de baile y reuniones locales, mientras los barcos camaroneros y las trampas de cangrejos marcan el ritmo de la vida diaria a lo largo de los cursos de agua.
El territorio se divide en 64 parroquias en lugar de condados, con Baton Rouge como capital y Nueva Orleans como principal centro económico. Los conductores deben esperar puentes de peaje e inundaciones ocasionales en carreteras secundarias durante la temporada de lluvias.
El río Misisipi forma la frontera oriental, mientras los extensos humedales del sur albergan especies raras como el pez espátula y la rana arborícola verde americana. Algunas comunidades del suroeste todavía hablan un dialecto francés que ha cambiado poco desde el siglo XVIII.
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