Basiliek van Onze-Lieve-Vrouw van Kortenbos, Iglesia de peregrinación católica en Kortenbos, Bélgica
La Basílica de Nuestra Señora de Kortenbos es una iglesia barroca con planta de cruz de una sola nave, construida en ladrillo y piedra caliza. En su interior hay diez confesionarios de roble, dieciocho pinturas votivas y doce retratos de santos premostratenses en las paredes.
En 1636, Elisabeth van Oeteren colocó una estatua de barro de María junto a un roble para proteger a los viajeros de bandidos en el bosque peligroso. La fama del lugar creció rápidamente tras documentarse muchas sanaciones entre 1637 y 1651.
El lugar ha atraído durante siglos a peregrinos que buscan intercesión a través de la devoción a María. La iglesia continúa siendo un punto de encuentro donde los habitantes de varios pueblos cercanos se reúnen para orar y convivir.
El lugar es administrado por los padres norbertinos de la Abadía de Averbode y sirve a comunidades de Alken, Kozen, Zepperen y Melveren. Los días entre semana ofrecen una experiencia más tranquila si prefieres visitar con menos gente.
Este destino de peregrinación no surgió de un gran edificio, sino de la fe en una simple estatua de barro destinada a proteger a los viajeros de bandidos. Muestra cómo la creencia puede transformar un lugar peligroso en un sitio de esperanza.
La comunidad de viajeros curiosos
AroundUs reúne miles de lugares seleccionados, consejos locales y joyas escondidas, enriquecidos cada día por más de 60,000 colaboradores en todo el mundo.