Eiger, Montaña caliza de 3.967 metros en Alpes Berneses, Suiza
El Eiger es una cumbre de piedra caliza en los Alpes Berneses que alcanza 3967 metros (13015 pies) sobre el nivel del mar. Su pared norte se extiende 1800 metros (5905 pies) verticalmente, formando una formación rocosa empinada entre valles verdes y campos glaciares.
Christian Almer y Peter Bohren, junto con Charles Barrington, alcanzaron la cumbre por primera vez el 11 de agosto de 1858. La cara norte permaneció sin escalar hasta 1938, cuando un equipo alemán y austriaco completó la ruta ochenta años después de que se alcanzara la cumbre de la montaña por primera vez.
La cara norte presenta condiciones meteorológicas cambiantes y frecuentes caídas de rocas que han moldeado la forma en que los escaladores se acercan a esta pared durante décadas. Los guías locales y residentes hablan de la montaña con respeto más que temor, conociendo que su reputación ha atraído aventureros de todo el mundo.
La estación de Kleine Scheidegg ofrece varios puntos de observación donde los visitantes pueden observar la pared y ocasionalmente avistar escaladores a través de telescopios. El acceso se proporciona mediante el ferrocarril de Jungfrau, que opera todo el año y asegura la mejor visibilidad durante el clima despejado.
Más de sesenta muertes se han registrado en la cara norte desde 1935, lo que llevó a los hablantes de alemán a llamarla Mordwand, o pared asesina. Un túnel ferroviario atraviesa la propia montaña, terminando cerca de la cumbre del Jungfrau, con ventanas cortadas en la pared que permiten a los pasajeros breves vislumbres del exterior.
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