Lemán, Lago glacial en Suiza Occidental y Francia Oriental
El lago Lemán es un lago glacial en el oeste de Suiza y el este de Francia, que se extiende 73 kilómetros entre ambos países y alcanza profundidades de 310 metros. El Ródano fluye a través de él, aportando agua clara desde los Alpes, mientras que las orillas están bordeadas por laderas empinadas y franjas costeras boscosas en muchos lugares.
Los romanos establecieron asentamientos alrededor del lago desde el año 58 antes de Cristo, fundando ciudades como Ginebra y Lausana como centros comerciales. Durante la Edad Media la región quedó dividida entre diferentes potencias europeas, lo que resultó en la línea fronteriza actual entre Francia y Suiza.
El nombre procede del latín Lacus Lemanus, que hace referencia al pueblo celta de los lemanios que vivieron en estas orillas. Hoy el lago sirve de conexión natural entre las comunidades suizas y francesas que bordean sus márgenes, y los habitantes de ambos lados han utilizado sus aguas como ruta de desplazamiento durante siglos.
Servicios de ferry regulares operan durante todo el año entre unos 20 puertos en ambos lados del lago, facilitando el desplazamiento entre localidades. La mayoría de las orillas cuentan con muelles y paseos marítimos de acceso público desde donde se pueden apreciar las vistas sobre el agua.
El agua a veces se desplaza de un lado al otro en un fenómeno llamado seiche, donde los niveles de agua en las orillas pueden variar hasta un metro y medio. Estas fluctuaciones en forma de onda son causadas por cambios en la presión atmosférica o el viento y pueden durar varias horas sin ser directamente perceptibles en la superficie.
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