Cataratas de Reichenbach, Cascada en Schattenhalb, Suiza.
Las cascadas de Reichenbach constan de siete caídas distintas a lo largo del arroyo Rychenbach, alcanzando la sección superior una altura de 110 metros. La mayor caída desciende casi verticalmente sobre una pared rocosa y genera una nube de rocío visible desde lejos cuando el caudal es abundante.
Durante el siglo XIX, el pintor inglés Joseph Mallord William Turner creó varias pinturas que representaban la fuerza natural de estas cascadas. Su popularidad aumentó aún más después de que Arthur Conan Doyle las eligiera en 1893 como escenario dramático para su historia de Sherlock Holmes.
Las cascadas alcanzaron reconocimiento mundial como escenario del enfrentamiento entre Sherlock Holmes y el profesor Moriarty en El problema final. Los visitantes encuentran hoy una placa conmemorativa y un pequeño museo que recuerdan esta conexión literaria y atraen a seguidores de las historias de Arthur Conan Doyle.
Un funicular conecta el pueblo de Meiringen con las plataformas de observación y opera desde primavera hasta otoño, ofreciendo acceso cómodo. Los visitantes deben llevar ropa impermeable, ya que el rocío de las cascadas puede humedecer los senderos cuando hace viento.
Una central hidroeléctrica controla el caudal de las cascadas durante períodos específicos, alterando temporalmente su aspecto natural y su intensidad. Durante estas fases controladas, el agua parece más tranquila y menos poderosa, ofreciendo a los visitantes un contraste inusual con el espectáculo natural completo.
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