Irpfelhöhle, Cueva kárstica en Giengen an der Brenz, Alemania
La Irpfelhöhle es una cueva natural formada en piedra caliza blanca del Jurásico que se extiende unos 54 metros en la montaña con múltiples salas y pasajes. Se ubica en la ladera sur del Irpfelberg a unos 480 metros de altura y mantiene su estructura subterránea original.
El gestor forestal Hermann Emil Sihler descubrió la cueva en 1892, lo que provocó el inicio de excavaciones arqueológicas. Estos trabajos revelaron herramientas del Paleolítico Medio y numerosos restos de animales prehistóricos.
La cueva está conectada con una leyenda local del siglo XVI sobre un ganso que entró en el Irpfelberg y emergió ocho kilómetros más lejos en la iglesia de Nattheim. Esta historia muestra cómo la gente ha especulado durante siglos sobre los caminos ocultos bajo la colina.
La cueva no tiene iluminación artificial y se mantiene en su estado natural, por lo que los visitantes deben traer una linterna o lámpara frontal para explorar con seguridad. La exploración requiere precauciones básicas y el equipo adecuado para moverse por los pasajes subterráneos.
Un arco de roca independiente enmarca la entrada, representando el último remanente de una sala de caverna antigua que se erosionó con el tiempo. Esta formación pétrea muestra cómo el agua y los procesos naturales remodelan continuamente el paisaje.
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