Rue du Chat-qui-Danse, street in Saint-Malo, France
La Rue du Chat-qui-Danse es una pequeña calle en el corazón del casco antiguo de Saint-Malo, bordeada de edificios de piedra con fachadas antiguas y ventanas pequeñas. El estrecho pasaje sirve principalmente a los peatones, con persianas en colores suaves y puertas de madera robustas que enmarcan las propiedades.
La calle era anteriormente conocida con otros nombres como Rue de Bel-Air y luego Rue de la Carmagnole antes de adoptar su nombre actual, que se conecta con una leyenda del siglo XVII. El nombre se relaciona con un incidente durante un ataque inglés cuando un barco cargado de explosivos se detonó accidentalmente en las rocas cercanas.
El nombre de la calle refleja las leyendas locales y el patrimonio marítimo de Saint-Malo que aún resuenan hoy. Los visitantes pueden observar cómo los habitantes se mueven por las callejuelas estrechas, deteniéndose para apreciar la piedra antigua y los detalles sencillos que los conectan con el pasado de su barrio.
La calle está diseñada principalmente para peatones y permanece libre del tráfico de vehículos, permitiendo una exploración tranquila. El mejor enfoque es caminar lentamente a través del pasaje, observar pequeños detalles como la piedra envejecida, y quizás sentarse en un café cercano para ver la vida cotidiana sin prisa.
Según la leyenda local, el famoso corsario Robert Surcouf nació en esta calle, una figura marítima significativa cuyo lugar de nacimiento sigue conectado a la memoria del barrio. Este vínculo con la historia de piratas y corsarios añade una profundidad marítima oculta a este pasaje tranquilo.
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